Según quienes promueven el ORMUS, se puede «obtener» o «preparar» de varias formas caseras o comerciales. Ninguna de estas tiene una base química validada que confirme que producen lo que afirman, te explico los métodos que se describen:
1. Agua de mar
Es la fuente más citada. El proceso típico que describen sus defensores:
- Se toma agua de mar
- Se ajusta el pH con hidróxido de sodio (sosa cáustica) hasta que se forma un precipitado
- Ese precipitado (que sus defensores llaman «ORMUS») se separa y se lava repetidamente
- Se afirma que ese sedimento contiene los «elementos monoatómicos»
2. Minerales volcánicos o rocas ígneas
Algunos procesos parten de ciertas rocas (como basalto) sometidas a procesos similares de disolución y precipitación química.
3. Métodos comerciales
Muchas marcas venden «ORMUS» ya preparado, generalmente como líquido, extraído mediante variantes de estos procesos a partir de agua de mar del Mar Muerto u otras fuentes «especiales».
La realidad química del proceso:
Lo que en realidad ocurre cuando subes el pH del agua de mar con sosa cáustica es química de precipitación bien conocida: los hidróxidos de magnesio, calcio y otros metales presentes en el agua de mar precipitan porque se vuelven insolubles a ese pH. Es decir, obtienes una mezcla de hidróxidos metálicos comunes (principalmente hidróxido de magnesio), no un «estado monoatómico» especial de oro o metales nobles.
No hay análisis instrumental (espectroscopía, difracción de rayos X, etc.) publicado en revistas científicas serias que confirme que el precipitado contenga oro, plata o platino en la forma «monoatómica» que describen, ni que tenga propiedades distintas a las de un hidróxido metálico normal.
ORMUS (también llamado «m-state materials», «monoatomic elements» u «oro monoatómico») es un concepto popularizado principalmente por David Hudson en los años 90, que se refiere supuestamente a una forma especial de metales (oro, plata, platino, entre otros) en un estado «monoatómico» o de «alto espín», distinto de su forma metálica normal.
Las afirmaciones de sus defensores:
- Que en este estado los átomos metálicos no se comportan como metales normales (no conducen electricidad, no tienen las propiedades físicas habituales)
- Que tiene propiedades energéticas, curativas o «espirituales»
- Que puede aumentar la conciencia, revertir el envejecimiento o mejorar la salud
- Se vende como suplemento líquido o polvo, a menudo obtenido a partir de agua de mar
Los usos que promueven sus defensores se agrupan en varias categorías:
1. Salud y bienestar físico
- «Aumentar la energía vital» o vitalidad general
- Mejorar la función inmunológica
- Reducir la inflamación
- Ayudar en la reparación celular y «antienvejecimiento»
- Mejorar la absorción de nutrientes
- Aliviar dolores crónicos o articulares
2. Salud mental y cognitiva
- Mejorar la claridad mental y concentración
- Reducir el estrés y la ansiedad
- Favorecer un sueño más profundo
- «Activar» partes del cerebro supuestamente inactivas
3. Usos «espirituales» o de conciencia
- Facilitar la meditación y estados alterados de conciencia
- «Elevar la vibración» energética del cuerpo
- Ayudar a la «activación del ADN» (concepto sin base biológica real)
- Favorecer la conexión espiritual o experiencias místicas
- Equilibrar los chakras
4. Uso tópico
- Aplicación en la piel para «rejuvenecimiento» facial
- Cuidado del cabello
5. Uso agrícola
- Algunos lo promocionan como fertilizante o «potenciador» del crecimiento de plantas